“Visiones de naturaleza” es el título de la exposición que Torrecilla nos presenta en la Sala Rusiñol. Un estallido de luz y color naturales llena los muros de la sala. Ya en la entrada, el tapiz de amapolas hecho con los catálogos de la exposición, nos da idea de lo que encontraremos una vez estemos dentro de la galería.
Categoria ‘Inauguraciones en la Sala Rusiñol’
« Volver a inicioInauguración de Mangot (11 junio 2010)
La Sala Rusiñol abre camino hacia su XXV Aniversario. En estos días lo hace yendo de la mano de la exposición “Barcelona Brilla” de Montserrat MANGOT. Su fuerza se manifiesta en la vivacidad de sus colores: «La pintura de Mangot es colorista desde dentro hacia fuera; es decir, el color lo lleva ella y lo proyecta sobre las personas y las cosas que intensamente ama» (de la reseña de Josep Mª Cadena).
Inauguración de Jesús Casaus (14 mayo 2010)
La Sala Rusiñol está celebrando su XXIV Aniversario con una exposición-conmemorativa a cargo de un artista de expresiva y colorista inspiración: Jesús Casaus (1926-2002). De tradición fauvista, este catalán formado en el París de las vanguardias es hoy día uno de los artistas más reconocidos en Europa y Estados Unidos. En la foto, la “descendencia” de Casaus.
Inauguración de Fidel Bofill (23 abril 2010)
23 de ABRIL: Sant Jordi. Haciendo honor a la fiesta, en la Sala Rusiñol se dieron cita la pintura y la literatura. El título de la exposición da cuenta de ello: “Fidel Bofill visto por Miquel Martí i Pol”. A la vez que la magnífica colección del pintor, se presentó el libro “Colors”: una original explicación de la obra de Bofill con imágenes de cuadros suyos comentados con poemas. Destaca el que fuera escrito por el gran poeta Miquel Martí i Pol, que escuchamos como introducción a la exposición.
Inauguración de Juan Luis Jardí (9 abril 2010)
“Próxima parada: Willougbi”. Tal es el título, tal es la exposición de Juan Luis Jardí recién inaugurada en la Sala Rusiñol. Misterio e inquietud, incluso “provocación”, son sensaciones que nos transmite este pintor: no deja indiferente a nadie. Prueba de ello fue el largo carrusel de preguntas lanzadas públicamente desde el público (valga la redundancia). ¿Qué es Willougbi? ¿Dónde está Willougbi? He aquí parte del “juego” al que Jardí nos introduce con su obra.








